Cabaña Atigue: 9° Remate Anual en Pradere con máximos de $15 millones en Angus y Limangus

Cabaña Atigue: 9° Remate Anual en Pradere con máximos de $15 millones en Angus y Limangus

En un mercado selectivo pero con manos firmes para los lotes destacados, el establecimiento de Gualdesi Hnos. dispersó una importante cantidad de hacienda hacia distintos puntos de la región. La jornada sobresalió por las ventajosas condiciones financieras y ratificó el gran interés por el Limangus con promedios récord a nivel país

El pasado martes 13 de octubre, las miradas de la ganadería regional estuvieron puestas en las imponentes instalaciones de Cabaña Atigue, en la localidad de Juan A. Pradere (partido de Patagones) Allí se llevó a cabo su esperado 9º Remate Anual, un evento que terminó con un balance muy positivo y un destacado volumen de negocios post-remate, dejando conformes a los organizadores por la dinámica de valores alcanzada en la pista.

La jornada comenzó en un clima de optimismo. Walter Gualdesi fue el encargado de dar la bienvenida a la gran concurrencia de amigos, clientes y criadores de distintas provincias: “La verdad que muy contento de cómo nos han acompañado. La zona está espectacular como hace años no se ve y estamos en un momento muy importante de la ganadería, hay que aprovecharlo”, enfatizó desde la pista

Antes de dar inicio formal a las ventas, los directores patagónicos de las asociaciones de Angus (Juan Manuel Sosa) y Hereford (Gabriel Jaca) hicieron entrega de presentes institucionales a los hermanos Gualdesi y a la cabaña invitada, reconociendo el constante auspicio y el estatus genético del establecimiento

El factor climático y la estrategia de cambiar la fecha

Un punto clave analizado por Walter Gualdesi tras las ventas fue el cambio de fecha en el calendario ganadero. Habitualmente, la cabaña realizaba su remate anual a finales del mes de septiembre. Sin embargo, para esta novena edición decidieron trasladarlo al mes de octubre buscando un escenario climático más favorable para los campos de la zona.

“Nosotros corrimos el remate porque siempre, cuando lo hacíamos a mediados de septiembre, el tema de la falta de agua se notaba mucho y medio que empezaba a llover recién después de nuestro remate”, explicó el cabañero. Aunque reconoció que octubre es un mes complejo debido a la gran acumulación de remates y exposiciones en la región, la estrategia de manejo comercial rindió sus frutos ante la excelente preparación que lució la hacienda.

El huracán Limangus y un hito a nivel nacional

El gran titular de la tarde se lo llevó, sin dudas, la raza Limangus. El mercado convalidó la tremenda preparación carnicera de los animales y el interés de los criadores fue absoluto. Al concluir el remate, Gualdesi no ocultó su entusiasmo por el desempeño de la raza: “Hubo un rubro muy fuerte como el Limangus que metió un precio medio que, te diría, es récord a nivel país en ciertas categorías de terneras, vacas y toros puros controlados”.

En la pista, los toros de la raza llegaron a pagarse $15.000.000 por elección en las manos de la firma Maldonado. Gualdesi de Atigue atribuyó este fenómeno al posicionamiento de la cabaña en los últimos años y al gran impacto que generó la consagración de Mando (el gran campeón de Palermo 2024): “Medio que se visualizó mucho la raza desde que tuvimos la fortuna de sacar a Mando en Palermo. Es una raza que va a trabajar y, por los resultados y los rines carniceros que tiene, se va a ir imponiendo de a poco. El que la prueba, la va a seguir usando”.

El balance del Angus y los negocios de «post-remate»

Por el lado del Angus de Pedigree, la subasta arrancó con la venta del 50% de las grandes campeonas de la Nacional Patagónica de Viedma 2026. Walter Ottavianelli se quedó con la primera elección (la Gran Campeona Hembra parida) por $15.000.000 Para los toros de pedigree a campo de la raza mayoritaria, los valores se mantuvieron en las corrientes lógicas de la plaza actual, con un máximo de $12.000.000 obtenido por un imponente toro colorado hijo de Hércules adquirido por la firma Don Juan.

Gualdesi detalló con honestidad que, si bien en la pista de pedigree a campo faltaron algunas manos extras para empujar los valores hacia arriba en el momento del martillo, la necesidad de genética de la zona terminó consolidando el negocio inmediatamente después: “Nos faltaron algunas manos para los toros de pedigree a campo, pero la realidad es que termina el remate y ya tengo colocados un montón de toros en los corrales a otro precio”. Esto demuestra que, bajo un mercado selectivo, la demanda real por la genética de Atigue se mantiene firme fuera de la pista.

Cabaña «Don Enrique»: Consistencia y dispersión regional

El remate se potenció con la hacienda de la prestigiosa cabaña invitada Don Enrique, de Fernando Bayón. “Muy contento con el acompañamiento de Fernando Bayón, que trajo un lote de vaquillonas muy destacado al que se le hizo un muy buen valor”, remarcó Gualdesi. Los toros puros controlados de Bayón alcanzaron valores destacados de $8.800.000 y $9.200.000 adquiridos por Pizarro, mientras que sus 54 vaquillonas puras controladas con parición de otoño se dispersaron con promedios de entre $4.000.000 y $4.500.000 por cabeza.

Un aspecto sumamente destacado de la tarde fue la amplia distribución regional que tuvo la hacienda. Además del fuerte acompañamiento de productores locales y clientes tradicionales de la zona, los reproductores se despacharon hacia destinos ganaderos clave como Villalonga, Patagones, General Conesa, Choele Choel, Rio Colorado e incluso General Roca. Un ejemplo de esto fue la compra de un importante vientre de pedigree por parte de Baldomero Bassi, un cliente que acompaña a la cabaña desde su primer remate y que se llevó genética de punta directo hacia General Roca

Con una destacada dispersión de reproductores y la satisfacción de haber brindado alternativas comerciales muy competitivas, Cabaña Atigue cerró su novena edición reflejando el pulso real de la ganadería actual en la Patagonia Norte