QUIÉN ES MARTÍN Y HERRERA: TRADICIÓN Y GENÉTICA DE PUNTA EN LA GANADERÍA NACIONAL
GENERAL CONESA (Río Negro) — En el marco del segundo remate anual de Cabaña San Marón, uno de los testimonios que acaparó mayor atención fue el de Pablo Martín y Herrera, un reconocido productor agropecuario con una trayectoria familiar profundamente arraigada en la cría de la raza Hereford. Su presencia en la Patagonia reflejó el creciente interés de criadores de otras provincias por la genética que se gesta en la región.
Tradición familiar de más de un siglo
Durante la entrevista, Martín y Herrera detalló su vínculo histórico con la actividad. Con más de 120 años de tradición familiar dedicados exclusivamente a la producción de Hereford, el productor ratificó su firme lealtad a la raza, afirmando que al menos por su parte la continuidad generacional no se iba a cortar.

Una búsqueda genética orientada a la excelencia
Productor con establecimientos en campos de Lincoln y San Antonio de Areco, llegó al remate en General Conesa con un objetivo muy preciso: adquirir genética de máxima calidad para abrir las líneas de sangre de su propio rodeo. Tras dialogar con su histórico amigo y asesor genético, Norman Catto, y enterarse de los destacados logros de la cabaña, viajó especialmente para evaluar el lote principal. Entre las cualidades que determinaron su elección, destacó el sobresaliente área de bife, la pigmentación y la particular conformación carnicera del animal, virtudes que considera cada vez más difíciles de hallar.
La Patagonia como faro genético
Consultado sobre el potencial productivo del sur argentino, el productor auguró un rol clave para la región en el mediano plazo. Sostuvo que se trata del futuro y de un semillero muy importante para la raza, advirtiendo que los productores de otras provincias van a tener que empezar a mirar con mayor atención lo que se produce por estas latitudes.
Una inversión récord y una intensa puja en la pista
El punto culminante de su paso por el remate quedó sellado en una reñida y apasionante puja comercial. Martín y Herrera reveló que debió medirse frente a importantes empresas del sector que también venían tras los pasos del animal: «Me corrían bastantes empresas importantes y bueno, yo los corría a ellos», relató.
Mira como se dio la compra Martin y Herrera en el remate de Cabaña San Maron