Ganadería en la Patagonia: claves del informe del INTA para la primavera
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), publicó su Radar Ganadero de septiembre de 2026, un informe clave que evalúa el estado de los pastizales, el clima y la hacienda en toda la región patagónica. Con un escenario heterogéneo marcado por las últimas precipitaciones, el relevamiento ofrece datos esenciales para anticipar el impacto en la producción ovina y bovina.
Zona Norte: Río Negro y Neuquén
En esta región, el crecimiento de los pastos muestra un comportamiento mayormente favorable, alineado a los promedios históricos en gran parte de Neuquén y el centro-sur rionegrino. Sin embargo, se registra una baja en la producción de pasto en el sudoeste y centro de la provincia de Río Negro.
Las precipitaciones de septiembre aportaron alivio, especialmente en el oeste neuquino y el sudeste rionegrino. Para octubre, el pronóstico anticipa la continuidad de lluvias por encima de lo normal y temperaturas más frías de lo habitual en el este.
En cuanto a la hacienda, la condición corporal general se ubica entre buena y regular, destacándose una mejora puntual en el departamento rionegrino de San Antonio Oeste.
Zona Centro: Chubut
El escenario en territorio chubutense se presenta más desafiante. El oeste y el sur provincial reflejan una vegetación por debajo de los valores normales, una tendencia que también se observa en menor medida en el noreste.
No obstante, septiembre cerró con lluvias por encima de la media en casi todo el distrito. De cara a octubre, se esperan temperaturas más frías y buenas marcas de precipitaciones en el este, mientras que el oeste transitará un período más cálido.
Frente a este contexto, la hacienda mantiene niveles medios (regulares a buenos), con una recuperación notable en el noroeste (departamento Cushamen) y en las áreas de monte.
Zona Sur: Santa Cruz y Tierra del Fuego
El sur patagónico exhibe una marcada contracción en la productividad de los pastizales sobre la costa, el centro y el oeste de Santa Cruz. Solo el norte de Tierra del Fuego y el centro-sur santacruceño logran sostener niveles acordes a su media histórica.
Las precipitaciones de septiembre fueron escasas (anomalías negativas), y las proyecciones para octubre confirman la persistencia de este escenario seco, acompañado de temperaturas más cálidas de lo habitual.
En este bloque, la hacienda muestra un estado general estable pero ajustado, rondando los 2 puntos en la escala de condición corporal.
Claves para la recta final de la temporada
El informe del INTA pone en evidencia que el estado de los animales no responde únicamente a las variables climáticas o zonales. La gran dispersión de datos registrada entre establecimientos demuestra que las decisiones de manejo —como la suplementación preparto y la respuesta rápida ante contingencias invernales— marcan la diferencia entre sostener la hacienda o sufrir mermas productivas.
Con un panorama climático que alterna zonas húmedas y bolsones secos, el monitoreo constante y la planificación anticipada se consolidan como las herramientas indispensables para proteger el capital ganadero en la Patagonia.