SENASA amplía la comercialización de caravanas electrónicas: cómo impacta en los productores ganaderos
La reciente Resolución 898/2026 del SENASA introduce cambios clave en la trazabilidad ganadera en Argentina. Al habilitar a los entes sanitarios y fundaciones de lucha contra la fiebre aftosa a comercializar y aplicar dispositivos de identificación electrónica animal, el organismo busca simplificar el acceso a la tecnología y optimizar los tiempos de gestión a campo.
¿Qué cambia con la nueva normativa del SENASA?
Hasta el momento, la adquisición de caravanas electrónicas y dispositivos oficiales estaba centralizada en proveedores específicos. Con esta modificación, la red de distribución se descentraliza mediante la incorporación de las organizaciones locales que participan en las campañas sanitarias.
- Descentralización operativa: Los productores pueden adquirir los dispositivos directamente en los entes sanitarios de su zona de influencia.
- Reducción de costos logísticos: Se agiliza la entrega de insumos sin necesidad de intermediarios lejanos o trámites burocráticos complejos.
- Cobertura territorial: Se facilita el acceso al binomio electrónico en regiones alejadas o con menor infraestructura comercial directa.
El rol clave de los Entes Sanitarios y el SIGSA
Las fundaciones y entes autorizados no actúan como fabricantes, sino como agentes estratégicos de intermediación y prestación de servicios. Su accionar se integra de manera directa con las herramientas informáticas del organismo:
Gestión comercial y RENSPA: Al realizar la venta, el ente notifica al proveedor oficial los datos del establecimiento y el número de RENSPA de destino para asociar los dispositivos en el SIGSA (Sistema Integrado de Gestión de Sanidad Animal).
Aplicación a campo con SIGBIOTraza: Mediante la aplicación móvil oficial, el personal autorizado realiza la lectura electrónica de los animales en la manga, vinculando el número de caravana con variables productivas como sexo, raza, mes y año de nacimiento.
Cierre y confirmación: Una vez finalizada la labor, el sistema consolida los datos de forma automática, permitiendo la revisión y validación final por parte del productor ganadero.

Trazabilidad, auditoría y cumplimiento digital
La normativa enfatiza la responsabilidad en el manejo de los insumos oficiales. Las organizaciones intermediarias deben llevar un registro digital riguroso sobre el ciclo de vida de los dispositivos (altas, entregas, colocaciones, pérdidas o deterioros).
Toda la documentación respaldatoria debe conservarse en formato digital por un período mínimo de cinco años, a entera disposición de las fiscalizaciones periódicas que realiza el SENASA para garantizar la transparencia del sistema sanitario nacional.