Clima 2026: ¿Dónde lloverá más en la región?
El invierno ha llegado y, con él, la pregunta de siempre en el campo: ¿cómo se comportarán las precipitaciones en los próximos meses? Tras un cierre de junio marcado por el frío intenso y la nubosidad, la Dirección de Evaluación de los Recursos Hídricos (DPA) ha publicado su perspectiva, y el mapa de probabilidades muestra una clara división regional en cuanto a la disponibilidad hídrica.
La geografía del agua: Zonas favorables vs. desfavorables
El pronóstico, elaborado por el Laboratorio Climatológico Sudamericano, presenta un escenario de contrastes para lo que resta del año:
- El Oeste, la zona de mejor perspectiva: Si hablamos de probabilidades de lluvia, el Oeste de Río Negro se posiciona como la zona más favorable. Tanto para el invierno (trimestre JJA) como para la primavera (trimestre SON), este sector presenta las mayores chances de recibir precipitaciones por encima de los niveles normales, consolidándose como el área con mejor respaldo hídrico.
- El desafío del Sur: En contraste, el Sur de la provincia aparece como la zona con el panorama más desfavorable. Para todo el trimestre de invierno, se proyectan precipitaciones sistemáticamente por debajo de lo normal, una tendencia que se extiende hacia el Oeste en el trimestre de primavera, intensificando el desafío de la sequedad.
- El Norte y el Este: Una primavera de esperanza: Si bien el invierno se perfila moderado, el Norte y el Este de la región guardan una expectativa positiva hacia el final del año. Los modelos anticipan una mejora en las condiciones hídricas durante el mes de octubre, donde la probabilidad de lluvias se sitúa por encima de lo normal, ofreciendo un posible alivio al déficit acumulado.


Cronograma de una primavera inestable
Más allá de las diferencias regionales, la tendencia general para el resto del semestre es la inestabilidad:
- Julio: Marcado por la nubosidad y un evento de precipitaciones concentrado en los primeros diez días.
- Agosto: Se perfila como un mes de «dos caras», con un periodo lluvioso a mediados de mes seguido de una marcada tendencia al secamiento hacia el cierre.
- Septiembre y Octubre: Serán meses clave de transición. Mientras septiembre comienza con lluvias, la tendencia es a secarse hacia mediados. Octubre retoma el pulso con dos periodos lluviosos definidos que podrían beneficiar significativamente al Norte de nuestra región.


En definitiva, estamos ante un semestre donde la geografía es determinante. Mientras el Oeste parece contar con una mayor previsibilidad hídrica, el resto del territorio deberá monitorear con lupa el calendario de lluvias de octubre para evaluar el alivio necesario tras un invierno que se perfila, en términos generales, con déficit de precipitaciones.
«Esta variabilidad climática que enfrentamos no es un hecho aislado, sino que se enmarca en fenómenos de mayor escala. Para comprender mejor cómo estas proyecciones regionales interactúan con los ciclos globales, te invitamos a repasar nuestro análisis sobre El Niño Dual en la Patagonia, donde explicamos cómo este patrón oceánico está marcando el ritmo de las precipitaciones y temperaturas en nuestra zona.»




