Ganadería digital: desde agosto es obligatorio declarar el chip electrónico en terneros
A partir del 3 de agosto de 2026, el Senasa exigirá validar los códigos individuales de cada animal para autorizar los movimientos. El fin de las cargas manuales y el inicio de la trazabilidad en tiempo real.
A partir del lunes 3 de agosto de 2026, ningún productor podrá mover terneros o terneras sin declarar sus dispositivos de identificación electrónica al cerrar el trámite. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) bloqueará de forma automática en el sistema SIGSA el cierre de cualquier Documento de Tránsito Electrónico (DT-e) que no valide los códigos individuales de cada animal. La medida busca erradicar los errores manuales y garantizar una trazabilidad exacta del rodeo nacional.
El marco legal: Resoluciones 530 y 841
El nuevo esquema de fiscalización digital responde a un proceso normativo desarrollado por el organismo sanitario:
- Resolución Senasa 530/2025: Establecida el 18 de julio de 2025, fijó las características técnicas de los dispositivos electrónicos.
- Resolución Senasa 841/2025: Publicada el 3 de noviembre de 2025, oficializó la «Norma Técnica» y el cronograma de obligatoriedad para la aplicación de los dispositivos al momento del destete o antes del primer movimiento
Alcance y funcionamiento: ¿En qué consiste el sistema?
La norma abarca a todos los productores, comercializadores y establecimientos que trasladen terneros y terneras (hacia invernadas, ferias o feedlots) dentro del territorio nacional. La medida exige que cada animal cuente con un Dispositivo Oficial de Identificación Individual Electrónica Animal (DOIIEA), que funciona como un «DNI digital».
El sistema utiliza un «binomio» obligatorio colocado en las orejas del animal:
- Componente electrónico: Caravana tipo botón con chip de radiofrecuencia (RFID), bolo ruminal o microchip.
- Componente visual: Caravana tipo tarjeta tradicional con el mismo número grabado, colocada en la oreja izquierda.
Al momento de recibir la hacienda, el productor receptor o comprador deberá escanear y declarar obligatoriamente los códigos de estos chips para poder dar el cierre definitivo al movimiento en el sistema.
El objeto de la medida: Ganadería de precisión y mercados
El propósito central de esta resolución es garantizar la trazabilidad individual del rodeo argentino en tiempo real. Al reemplazar las anotaciones manuales por lecturas de chips, el Senasa persigue tres objetivos clave:
- Garantizar la sanidad alimentaria: Permite rastrear el historial completo de un animal desde su origen hasta el mostrador ante cualquier brote sanitario.
- Agilizar la burocracia digital: Reduce drásticamente los errores de carga manual en los documentos de tránsito.
- Abrir mercados internacionales: Los compradores más exigentes del mundo, como la Unión Europea, demandan certezas absolutas sobre el origen de la carne que importan.
Puesta en contexto: El fin de una era en los corrales


Para entender la importancia de este cambio, hay que mirar hacia atrás. Durante décadas, la identificación ganadera en Argentina dependió de las marcas a fuego y las caravanas plásticas visuales. Este método tradicional dependía del ojo humano y de anotaciones en libretas bajo la lluvia, procesos altamente propensos a errores de tipeo.
Con la llegada del chip obligatorio para los terneros, el país inicia la transición definitiva hacia la tecnología aplicada al campo. El escaneo mediante lectores electrónicos (bastones) sube la información directamente a la nube del Senasa en segundos. Esta medida representa el primer eslabón de un plan progresivo que busca alcanzar a la totalidad del stock ganadero nacional.
Consultas y trámites locales
El impacto y la logística de implementación varían según la zona productiva y la infraestructura de cada establecimiento. Para conocer los proveedores de caravanas habilitados, resolver problemas con el sistema SIGSA o reportar contingencias de lectura, el organismo dispone de atención presencial. Los interesados deben dirigir sus preguntas directamente a la Oficina local del Senasa más cercana a su jurisdicción, donde se gestionan las autorizaciones de stock.




