Nora Baltuska, la agrónoma que desafía las distancias y consagra su genética en la Patagonia
Hay historias ganaderas que se escriben con kilómetros de ruta, noches de vigilia en los corrales y una vocación inquebrantable. En nuestra sección «Ellas y el Campo», nos proponemos visibilizar el rol fundamental de las mujeres que transforman y lideran la matriz productiva del sector agropecuario sureño. Hoy viajamos desde los vientos rigurosos del sur de Chubut hasta los valles de Río Negro para conocer a una gran protagonista de nuestras pistas: la Ingeniera Agrónoma Nora Baltuska.
Al frente de su establecimiento en la localidad de Sarmiento (Chubut), Nora sintetiza lo que significa la ganadería moderna: el perfecto equilibrio entre el rigor de la ciencia aplicada y la pasión por la cría. Su nombre y el de sus animales resonaron con fuerza en el Valle Medio rionegrino, dejando en claro que las distancias geográficas no son un límite cuando la excelencia es la que manda.
El rugido del sur en Choele Choel: un premio al pensamiento estratégico
La 38° Fiesta Provincial del Ternero, celebrada en Choele Choel, es una de las vitrinas de invernada más competitivas de la Patagonia Norte. Hasta allí llegó Nora para representar a su zona con lotes de machos y hembras. ¿El resultado? Un logro consagratorio: el jurado eligió a uno de sus ejemplares como el Mejor Ternero de la Fiesta.
El gran protagonista de la pista fue un macho cruza, hijo de madres Aberdeen Angus puras controladas y toros Hereford puros de pedigree o puros registrados de la propia cabaña. Un ternero careta que acaparó las miradas por su estructura bárbara, sus cuartos extraordinarios y una notable capacidad de engorde.
«Teníamos fe en nuestros terneros cruza… Estamos haciendo las cosas bien, es un reconocimiento del jurado entre tantos animales que había», le confesó Nora a Abriendo Tranqueras tras la premiación.
Lejos de ser una casualidad, este ternero es el resultado de una doble herramienta de gestión con visión agronómica. El cruzamiento se genera de manera planificada en el campo: tras las inseminaciones, y buscando un aprovechamiento eficiente de los recursos forrajeros, Nora junta los rodeos.

«Tratamos de juntar todas las vacas para que puedan pastorear, utilizar bien el recurso, rotar y de alguna manera regenerar el suelo», explica Nora. El resultado de este manejo sustentable del pastoreo es un subproducto espectacular: un biotipo rústico, ideal y muy demandado por los fitloteros para el sector de engorde.
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Jugando de local en Sarmiento: genética a largo plazo y una Gran Campeona
El éxito de Choele Choel se complementa con el gran año que la cabaña viene demostrando en su propia casa. En la última Exposición Ganadera de Sarmiento, donde le tocó «jugar de local» y trabajar activamente desde la Sociedad Rural, Nora también coronó su esfuerzo en la pista de reproducción.
Allí presentó un trío de hembras Hereford muy parejo y destacado, donde una de sus vaquillonas fue coronada como la Gran Campeona de la exposición. Este triunfo tuvo un sabor especial, ya que lo logró en copropiedad con un gran amigo de la casa: Sergio Mundet, de Cabaña Don Riquín.
Para Nora, la fuerte vigencia del Hereford en Sarmiento no es menor: «Es una raza que funcionó muy bien en nuestra zona y que la gente demanda; está muy fuerte y va a seguir por ese camino». Sin embargo, la ingeniera recuerda que ver estos animales en las pistas exige una mirada hacia el pasado:
«Es un trabajo de mucha selección a largo plazo. Los animales que están hoy en exposición tienen tres años de planificación, evaluación y dedicación hacia atrás».

El valor de que los clientes vuelvan
Más allá de las cucardas y la alegría de los premios, Nora Baltuska mantiene los pies sobre la tierra y define con claridad el verdadero norte de su cabaña: «Obviamente uno siempre se alegra cuando saca un premio, pero creo que el resultado fundamental son las ventas y, sobre todo, que los clientes vuelvan a confiar en los productos que uno hace». Por fortuna, el circuito viene respondiendo con una fluidez notable en la venta de toros y vaquillonas de alta calidad.
La participación activa de su establecimiento a lo largo de todo el calendario de la Patagonia Norte enaltece la actividad. Al medirse en las pistas con históricos referentes de la región —como la prestigiosa Cabaña Santa Elena—, se genera una sinergia y una sana competencia que termina elevando la vara de los rodeos comerciales de todo el sur argentino.
Para Abriendo Tranqueras, la historia de Nora es un reflejo de lo que buscamos transmitir en «Ellas y el Campo»: el liderazgo rural se construye con botas sucias de tierra, capacidad técnica, visión comercial y, por sobre todas las cosas, una enorme generosidad para compartir el amor por los corrales. ¡Felicitaciones, Nora, por llevar la ganadería patagónica a lo más alto!
