Radiografía de un hito: El impacto político, económico y estructural del remate en Bariloche
El ministro Carlos Banacloy, el secretario Tabaré Bassi y el presidente de la Rural local, Leandro Ballerini, analizaron las implicancias de una jornada que hizo historia en Bariloche: Integración de pequeños productores, el desafío cultural de una nueva plaza y la reconversión del stock ganadero en el sur.
La realización del Primer Remate de Invernada en las instalaciones de la Sociedad Rural de San Carlos de Bariloche no solo dejó un balance comercial histórico en las planillas de los consignatarios, sino que también encendió un profundo análisis político y económico sobre el desarrollo territorial rionegrino. El ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy , junto al secretario de Ganadería, Tabaré Bassi , y el presidente de la institución anfitriona, Leandro Ballerini , evaluaron el impacto estructural y el cambio de paradigma comercial que este evento proyecta para la Patagonia Norte.
«Para nosotros es un hecho histórico», subrayó el ministro Banacloy, poniendo el eje en la fuerte vinculación territorial que genera una firma consignataria cruzando toda la provincia de una punta a la otra para conectar a los criadores cordilleranos con los mercados formales. En sintonía, Bassi calificó el evento como un hito para la región y remarcó la enorme necesidad de canales comerciales estables tranqueras afuera: «El productor de cría salía a vender su ternero como podía, se le pagaba cualquier precio. Esto va a ser una forma de comercialización que va a quedar instalada en la región y que le va a permitir al productor tener un mucho mejor precio», aseguró.
El fin de la descapitalización y el «igualador» comercial
Uno de los aspectos socioeconómicos más valiosos que aportó esta jornada fue la democratización comercial para el segmento de la pequeña escala, cuya realidad productiva difiere sustancialmente de las grandes concentraciones ganaderas del este rionegrino.
Banacloy detalló que la dinámica en la región andina responde a otra lógica de contención, evidenciada por la participación de más de 30 productores con pequeños lotes de entre 10 y 15 animales cada uno. Criadores que llegaron desde parajes y localidades de la zona como El Mallín, El Foyel y El Manso. El ministro fue categórico respecto al beneficio económico directo del formato feria para la economía familiar: «A veces ese productor se descapitaliza vendiendo sus animales comercialmente no de la mejor manera. Esto les dará un rédito distinto: poder hacerse de un capital genuino, rápido, todo junto, cambiando la lógica comercial».
Por su parte, Leandro Ballerini reforzó este concepto de equidad comercial que introduce la pista de remates, destacando que el mercado se mostró sumamente ávido y transparente para todos los estratos: «Tuvimos productores que trajeron 4 novillos o 10 terneros, hasta productores que trajeron 140 animales. Vinieron todos, del más chico al más grande, sin distinción de precio entre uno y otro». Para el dirigente ruralista, este era uno de los grandes objetivos: «Que mañana el productor tenga otra herramienta más, otra alternativa al momento de vender sus terneros o novillos».

«Está habiendo en los últimos años un proceso de reconversión; hay productores que están complementando la actividad de la oveja con el vacuno, y en algunos casos van dejando la oveja y se dedican de lleno al vacuno. Cada vez toma más importancia la actividad bovina, y este evento le permite comercializar al productor que se ha iniciado en ella».
El desafío cultural y la logística patagónica
Lograr este encierre no fue una tarea sencilla. Ballerini explicó que el éxito alcanzado —que superó con creces las expectativas de planificación que iniciaron un mes atrás— tuvo que derribar barreras culturales y sortear complejidades geográficas propias de la región. «Primero, culturalmente no estamos acostumbrados a este tipo de modalidad, por eso es nuestro primer remate feria acá en la Rural».
A esto se le sumó un imponente despliegue logístico para coordinar el traslado de las haciendas en una zona donde escasean las estructuras de transporte pesado (jaulas). La convocatoria terminó rompiendo las fronteras locales, congregando hacienda de la Línea Sur (como Maquinchao y Jacobacci), de las zonas aledañas a Bariloche (El Foyel y El Manso), e incluso de la vecina provincia de Chubut, con lotes provenientes de Esquel y Leleque.
Bariloche productivo: Reconversión y el 10% del stock bovino
El análisis de las autoridades y dirigentes también apuntó a visibilizar la diversificación del departamento de Bariloche, más allá de su innegable identidad turística. «Es una gran matriz productiva que incluye desde la fruta fina, el lúpulo y la cerveza artesanal, hasta las industrias como la del chocolate y, por supuesto, la ganadería» , enumeró Banacloy.
En términos estrictamente ganaderos, Tabaré Bassi aportó un dato estadístico contundente que respalda este crecimiento silencioso pero sostenido: «En la zona cordillerana y precordillerana tenemos aproximadamente el 10% del stock bovino de la provincia«.
Si bien históricamente se trató de una región con fuerte arraigo lanar, el secretario de Ganadería explicó el fenómeno de transformación que se viene registrando en los campos: «Está habiendo en los últimos años un proceso de reconversión; hay productores que están complementando la actividad de la oveja con el vacuno, y en algunos casos van dejando la oveja y se dedican de lleno al vacuno. Cada vez toma más importancia la actividad bovina, y este evento le permite comercializar al productor que se ha iniciado en ella».
Tanto los funcionarios como los organizadores coincidieron en que la excelente genética y el estado de la ternerada andina —que en lotes de hembras livianas alcanzó picos destacados de $8.900 y en machos tocó los $9.000— sorprendió gratamente a los compradores que llegaron desde diversos puntos del país, consolidando valores firmes a pesar del contexto general de contracción del consumo.
El alivio del clima y el cambio de humor
Por último, el ministro Banacloy trazó un panorama sobre la realidad climática que venía golpeando con dureza las pasturas provinciales, recordando que pocas semanas atrás el mapa de índices reflejaba un incremento permanente de sequía con zonas alarmantemente rojas.
«Por suerte, hace 35 o 40 días empezaron comportamientos distintos. Con pluviometrías de 60, 90, 120 y hasta 150 milímetros en algunas zonas, cambió el mapa de la provincia y cambia el humor del productor», celebró el titular de la cartera productiva. Al tratarse de producciones a cielo abierto expuestas a los rigores de la naturaleza (nevadas, granizo o sequías), el factor climático es el que termina de traccionar la economía ganadera: «Cuando las cosas mejoran y el viento acompaña y sopla a favor —como está soplando hoy la ganadería—, el productor enseguida reacciona», concluyó

«El productor de cría salía a vender su ternero como podía, se le pagaba cualquier precio. Esto va a ser una forma de comercialización que va a quedar instalada en la región y que le va a permitir al productor tener un mucho mejor precio». Carlos Banacloy Ministro de Producción en Río Negro
