Chubut en emergencia
El impacto detrás de la Resolución 746/2026 y el auxilio financiero al agro

La declaración oficial del Ministerio de Economía activa prórrogas impositivas y créditos para el sector ganadero, asfixiado por una sequía histórica.
El Gobierno Nacional formalizó el estado de Emergencia y Desastre Agropecuario para la provincia del Chubut a través de la Resolución 746/2026 del Ministerio de Economía
Un salvavidas fiscal en el peor momento
La normativa activa de inmediato los mecanismos de la Ley Nacional Nº 26.509. Esto obliga a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y a la banca oficial a otorgar un alivio de oxígeno a los productores:
- Freno impositivo: Suspensión de anticipos de Ganancias y diferimientos en el pago de impuestos nacionales.
- Refugio bancario: Postergación de vencimientos de deudas y líneas de crédito con tasas bonificadas para sostener los costos operativos mínimos
Para acceder a estos beneficios, los productores deberán presentar contrarreloj el certificado de emergencia provincial, el cual será auditado y remitido a la Comisión Nacional de Emergencias y Desastres Agropecuarios
El contexto: La Patagonia se queda sin agua
Esta resolución no es un hecho aislado, sino el reflejo de una crisis climática estructural. La ganadería extensiva de Chubut —históricamente dominada por la producción de lana y carne ovina— enfrenta una combinación crítica de inviernos con escasa acumulación de nieve y veranos con temperaturas récord. Sin humedad en el suelo, la receptividad de los campos cayó a niveles críticos, obligando a muchos establecimientos a liquidar vientres o, en el peor de los casos, a abandonar la actividad.
Los desafíos de la implementación
El principal reto del sector ahora es la burocracia y la velocidad de llegada de la ayuda. Dirigentes rurales de la región señalan que, si bien la resolución es un paso indispensable, el diferimiento de impuestos no soluciona la falta de forraje ni la pérdida de capital productivo. La expectativa está puesta en cómo articulará el gobierno provincial la entrega ágil de los certificados para que el beneficio financiero no llegue cuando el daño en las majadas sea irreversible
El riesgo del arraigo y el desplome de las cadenas locales
El verdadero impacto de esta crisis trasciende los límites de las estancias. En Chubut, la ganadería ovina y bovina no es solo una actividad productiva; es el motor económico de los pueblos del interior y el principal factor de arraigo rural. Con campos que operan al mínimo de su capacidad, el efecto dominó ya se siente en las cadenas locales de transporte, las barracas laneras y los proveedores de servicios e insumos.
Economistas del sector advierten que la pérdida de stock ganadero actual condicionará los ingresos de la provincia por exportaciones de lana y carne durante los próximos tres a cinco años. El desafío inmediato de las medidas fiscales de la Resolución 746 es evitar que el bache financiero empuje a los medianos y pequeños productores a la quiebra, lo que aceleraría el histórico proceso de desertificación demográfica que amenaza al mapa patagónico.